lunes, 21 de septiembre de 2020

Diario de un Peregrino

El origen de Santiago se remonta al 813, durante el reinado de Alfonso II el casto, si bien tiene un remoto antecedente en un castro céltico. Al descubrirse el sepulcro de Santiago, la sede episcopal de Iría (Padrón) se trasladó a Santiago y a su amparo nació la ciudad.
Es difícil descubrir una experiencia como esta, sin haberla vivido. Es difícil explicar las sensaciones que se sienten en cada momento.
Cuando haces el Camino de Santiago francés, comprendes que te pueden dar o quitar, que el recuerdo siempre perdurara. La esperanza de un mundo mejor, sin envidias, sin competencias, sin obstáculos y sobre todo pudiendo aplicar ese buen refrán que dice: "la fe mueve montañas".
Son tantas las cosas que se pueden sentir, ver y escuchar que merece la pena plasmarlo todo en un diario de un peregrino, una experiencia única y enriquecedora. También en versión gallega, diario dun Peregrino

No hay comentarios.:

Publicar un comentario